Terry y el cámara buscaban una chica en Barcelona que quisiera grabar una película porno, y por suerte dieron con Kassandra, una latina que salía del centro comercial y a la cual tras más de una hora de conversación, los chicos convencieron para grabar su primera escena, todo, por la nada despreciable cifra de 500 euros. Aquí tenéis el resultado final. Ver vídeo aquí.